Desde mi ocaso y mi suelo,
Pido clemencia al olvido
Para que reste a mi mente
La nada y el sin sentido.
Para quererme en la muerte,
Para tocarme despacio
Para confiar que es prefacio
De una verdad diferente.
Pido retorno a mi centro
Menos delirios y fuego
Me aferró inerte a mi ruego
Salvo mi voz desde adentro
Para gritarle a la sombra,
Hoy primitiva y pueril,
Que se niegue a sucumbir
Ante la asfixia del hastio.
Pues el único amorio
Que ha de nacer en la ceniza,
No es con Dios. Ni con la brisa,
Lejos está de otro hombre.
Es con mi anhelo, mi nombre
Mi deseo, mi existencia
Mi realidad e inocencia
Mi sufrimiento mezquino,
Ningún consuelo divino,
Ni elixir, ni misticismo
Porque es el mismo cinismo
De tanta penunmbre acorde
Que hoy mi locura es propicia.
Que hoy mi pena es inminente
Pero sangrando y de frente...
Me iré alejando del borde....
martes, 3 de julio de 2018
Me encuentro
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