domingo, 26 de octubre de 2014
Poema en falso
Porque al desnudarme te comparto más que piel,
tiernas, rebozantes, sutiles y hasta absurdas palabras
afloran al mirarte, por que tocarte me lo invento.
Me pierdo de tu risa, corriendo tras aquel que te supera,
aquel que nunca existe, pues creció mas que la posibilidad de verte
Aquel que al acercarme se aleja, al suspirar se da vuelta,
Al tocar se desvanece, porque aquel, no existe, solo fue construido,
reinventado, delineado desde la fantasía.
Cuando al fin me detuve, para en realidad verte,
Tus ojos no pudieron ocultarse, tus manos delataron que no eras
más que un cuerpo, un jean cosido, camisa negra, tenis rotos.
Miedos terrestres, sueños mojados, letras sin gente, versos anónimos
Voz seduciendo, labios mortales. Lineas perfectas.
Pero no puede alejarme, Un circular desvelo de ensoñación,
mantenía la idea de que el Olimpo era el contexto para seguir recreándote
Dibujando tus no reales pretextos, amplificando tus no existentes virtudes,
anulando tus tan comunes defectos...
Amé . Desee. Goce. Por minutos cuando en realidad te mostraste. Mas allá de tu sombra.
Tu verdadero yo.
Hasta luego.
Anto
Escucha y siente
No es un ejercicio fácil detenerse a escucharnos a nosotros mismos. Manifestamos constantemente desconocimiento de mucho que nos ocurre alrededor, tan solo porque en la mayor parte de nuestro tiempo, los ruidos de la mente perturban la percepción de lo que nos rodea.
Es interesante como podemos apreciar lo simple con tan solo aprender a convivir con los silencios, con una mirada profunda y lenta, más allá de aquella que termina siendo un escaneo.
El temor de los silencios y de que muchos constantemente estemos, escribiendo, hablando, enviando textos, oyendo música, leyendo en Internet o estimulando de la manera que se nuestros sentidos en continuo recibir de información, es un temor de encontrarnos con nosotros mismos.
Pero es espacio en el que nos miramos, nos hayamos, permite que podamos percibir quien somos, reconciliarnos con aquello que no nos gusta, intentar oír lo que el cuerpo nos dice, lo que el silencio reporta. Puede apreciarse como en muchas ocasiones nuestros pies marchan a ritmo distinto que nuestra cabeza, estando un paso adelante o corriendo detrás de ella intentando alcanzarla.
Hoy, momentos simples, personas comunes, pero palabras únicas me devolvieron esa realidad, cuando alguien desconocido se atreve a decirte " todo va a estar bien, pero es importante darte tiempo de escucharte " tan solo con mirarte, puesto que esa energía que se desgasta en tratar de paralelizar nuestros pies con la cabeza, nuestros pasos a ritmo de nuestra mente o visceversa, produce un flujo de energía que se proyecta al exterior.
El aprendizaje es único. Personal. Pero solamente concluye en que es responsable solo uno mismo de intentar esa sincronía, evitando desgastarnos en el intento, y luchar contra el encuentro con nosotros.
Abrirse a la aceptación de si mismo, por mucho que cueste, es el único camino a poder irradiar una energía que atraiga y no una que aleje lo que deseamos.
Cosas que veo por ahi.
Es interesante como podemos apreciar lo simple con tan solo aprender a convivir con los silencios, con una mirada profunda y lenta, más allá de aquella que termina siendo un escaneo.
El temor de los silencios y de que muchos constantemente estemos, escribiendo, hablando, enviando textos, oyendo música, leyendo en Internet o estimulando de la manera que se nuestros sentidos en continuo recibir de información, es un temor de encontrarnos con nosotros mismos.
Pero es espacio en el que nos miramos, nos hayamos, permite que podamos percibir quien somos, reconciliarnos con aquello que no nos gusta, intentar oír lo que el cuerpo nos dice, lo que el silencio reporta. Puede apreciarse como en muchas ocasiones nuestros pies marchan a ritmo distinto que nuestra cabeza, estando un paso adelante o corriendo detrás de ella intentando alcanzarla.
Hoy, momentos simples, personas comunes, pero palabras únicas me devolvieron esa realidad, cuando alguien desconocido se atreve a decirte " todo va a estar bien, pero es importante darte tiempo de escucharte " tan solo con mirarte, puesto que esa energía que se desgasta en tratar de paralelizar nuestros pies con la cabeza, nuestros pasos a ritmo de nuestra mente o visceversa, produce un flujo de energía que se proyecta al exterior.
El aprendizaje es único. Personal. Pero solamente concluye en que es responsable solo uno mismo de intentar esa sincronía, evitando desgastarnos en el intento, y luchar contra el encuentro con nosotros.
Abrirse a la aceptación de si mismo, por mucho que cueste, es el único camino a poder irradiar una energía que atraiga y no una que aleje lo que deseamos.
Cosas que veo por ahi.
domingo, 19 de octubre de 2014
Aceptar el momento
La tentación a rendirse debe ser vencida con mucho esfuerzo y la esperanza del día que viene mañana.
El hoy nos muestra una y otra vez un escenario posible para hacerlo distinto, una nueva oportunidad para comprender que solo cambia la forma en que vemos las cosas o situaciones y eso solo ocurrirá cuando detengamos el ruido de nuestras idealizaciones y comencemos a escuchar la voz de nuestro verdadero interior. Un paso difícil en este agitado mundo de corta comunicación personal y cercana con tantas metas y estándares impuestos desde afuera, con tantos patrones que "deberían ser" . Capaz y el acto sencillo de preguntarse ¿Quien soy? , o ¿Quiero ser esto o aquello?; ha sido un lujo para algunos, como para poder llegar a la frase "No quiero ser, porque... ¡Ya soy!!
Es desde el lugar de la expectativa que nos vinculamos a la vida, al amor, al otro, siendo quizá más sencillo aceptar lo que se nos presenta aceptándolo tal cual es y enriqueciendo nuestro mundo con las diferencias que este Otro tiene en relación a nosotros.
Muchos seguimos en el humilde camino de formularnos preguntas y buscar las mejores maneras de "saber hacer", siempre hay un momento y lugar para comenzar.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)